Tequila, mezcal y xtabentún

May 25 • destacamos, Miradas, Música, principales • 965 Views • No hay comentarios en Tequila, mezcal y xtabentún

/

La compositora Diana Syrse da un respiro a la música mexicana de percusiones con Barra libre, obra juguetona y bohemia

/

POR IVÁN MARTÍNEZ

/

/

Devoré la partitura en cuanto pude hacerlo. Diana Syrse (1984) es uno de los nombres más visibles de la composición joven de México. Mark Swed, el crítico del Los Angeles Times, le dedicó hace cosa de año y medio uno de los elogios que más coincidencia y gusto me ha dado leer sobre un artista mexicano: palabras más palabras menos, decía Swed que el futuro de la música en México tenía rostro de mujer y en él el nombre de Diana tendría el rol definitorio. Preciso y poético, aunque si lo hubiera dicho yo quizá habría cambiado el tiempo verbal, pues la suya es una música con mucho presente.

/

/

Recibía su partitura porque se trataba de su siguiente estreno en México y porque era una de las piezas que ella había elegido para ejemplificar lo más reciente de su obra en una entrevista que le hice para la serie En Fa, de Radio UNAM. Me sorprendió porque aunque conservara su esencia, no era el tipo de música que relacionara con ella: el título es Barra libre, sus movimientos son Tequila, Mezcal, Xtabentún y Barra libre, y lleva el sugerente subtítulo “Open bar para tres percusionistas a punto de emborracharse”.

/

/

Leerlo y luego escucharlo, me remitía a una soltura, a un tipo de humor que no relacionaba con su música; siempre rica y poderosa, pero más prudente y seria. Aunque no me pareció raro que lo hiciera y que finalmente escribiera para esta familia instrumental: su primera maestra aquí en México y una de sus mayores influencias ha sido Gabriela Ortiz, acaso la mejor compositora para percusión que hemos tenido desde Carlos Chávez.

/

/

Como el humor es una cosa que debe tomarse en serio, la obra en realidad está construida con una obsesiva formalidad. Surgió tras una bohemiada en Alemania, donde vive la compositora: allá, me cuenta, la diferencia de lo que significa ser compositor de música seria o de música para el entretenimiento está muy marcada social y culturalmente. Como lo está la idea de personalidad que debe tener un creador, acorde a aquello a lo que se dedica.

/

/

Y pues no, se puede hacer algo que divierta a los intérpretes y al público, y que en su proceso creativo le llevara meses para, como en otras obras donde nada le sobra, elegir qué nota, qué textura, qué movimiento utilizar, y encima dotarla de una narrativa muy específica y literal: los percusionistas pueden elegir beber agua en lugar de los alcoholes representativos, pero se sugiere que no y está construida en la idea que los primeros dos movimientos, es decir cuando la bebida no ha hecho estragos suficientes, sean más difíciles técnicamente, en el tercero baja un poco el requerimiento y el cuarto de plano tiene pasajes de improvisación.

/

/

Es una obra visual –cual todas las escritas para percusión– y también escénica en donde cada movimiento y acomodo de los intérpretes está coreografiado desde la partitura hasta en su mínimo detalle y en el aparato instrumental están incluidos por supuesto los pequeños vasos tequileros y las botellas respectivas de este “open bar”. Un espectáculo arrollador y total. Una locura con contenido sonoro profundo.

/

/

La obra, dedicada a un ensamble femenino de percusionistas que lleva por nombre precisamente Barra Libre (Kaoru Miyasaka, Maribel Pedraza y Gabriela Orta), está incluida en el álbum Triciclo (Clave, 2019), su debut discográfico. Y su estreno se llevó a cabo durante las presentaciones que tuvieron lugar tanto en el Centro Cultural Ollin Yoliztly como en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde lo escuché el 3 de mayo.

/

/

Oyéndola y viéndola en vivo, me remite a otra cuestión. Un aspecto del trabajo de Diana Syrse que hemos conocido poco en México, donde su música orquestal y de cámara es la que más se toca. Es lo relacionado con la escena, el teatro, la ópera y las nuevas clases de teatros musicales que se están desarrollando en diversos círculos de Alemania y donde también su nombre está teniendo un rol definitorio. Barra Libre es un compendio magnífico de escritura para percusión, pero es sobre todo una obra teatral, multidisciplinaria. Su primera incursión en los terrenos percusivos no podía ser menor.

/

/

Nunca olvidaré las palabras recurrentes de Ricardo Gallardo, nuestro máximo percusionista: el éxito de un ensamble de percusiones radica –a diferencia de lo poco atractivo que le resulta a la mayoría “ver” a un cuarteto de cuerdas– en el espectáculo visual que representa entrar a la sala y encontrar “el set”, esa maquinaria aparatosa de sus necesidades armada en un escenario incluso todavía vacío de los artistas.

/

/

No exagero al decir que Barra Libre ocupará pronto un lugar privilegiado en la aportación de México al mundo de la percusión: al lado del Tambuco, la Toccata o la Partita de Carlos Chávez, de la Danza Isorrítmica de Mario Lavista, del Temazcal de Javier Álvarez o varios conciertos de Gabriela Ortiz. Como esos ejemplos, surge por la complicidad con los intérpretes, en este caso el trío Barra Libre, que al comisionarla ha asegurado también su lugar en la historia de la música mexicana.

/

/

Barra libre: Triciclo

Además de esta obra, el disco es una paleta muy diversa de lenguajes que van de la humilde aportación de Gina Enríquez, a obras con significados extramusicales de Mariana Villanueva o Jean Angelus Pichardo.

/

/

Carlos Chávez: obra para percusión

Como sucede con Bach, base a la que frecuentemente hay que regresar como ejercicio de mantenimiento auditivo, en el caso de la percusión a cada tanto siento la necesidad de regresar a Chávez. Aquí sus tres aportaciones.

/

/

Temazcal con Luis Julio Toro

De las pocas grabaciones de la pieza, el álbum es un compendio variado de música de Javier Álvarez para un solo instrumento. Lo mejor es que el intérprete del Temazcal es el flautista Luis Julio Toro, para quien está escrita.

/

/

/

FOTO:  La percusionista Maribel Pedraza durante su interpretación de la obra Barra libre, de Diana Syrse. /INBA.

« »