La historia de Comala en ideogramas chinos

Ago 8 • destacamos, principales, Reflexiones • 3680 Views • No hay comentarios en La historia de Comala en ideogramas chinos

La traducción de una obra maestra de la literatura mexicana no se limita a una simple transliteración de las palabras y las frases. Como dice el hispanista Zheng Shujiu, el tránsito de una obra en lengua extranjera a la propia “no se trata solamente del manejo del idioma, sino también de conocimientos culturales e históricos de ello”.

 

Como estudioso de nuestra lengua, Zheng Shujiu ha dedicado más de tres décadas al análisis de Pedro Páramo. Para él, los murmullos de estas ánimas campesinas creadas por el narrador jalisciense son una presencia diaria que divide con su pasión por la obra de Augusto Monterroso, Álvaro Mutis y Ernesto Sábato.

 

Este año, la labor de este hispanista dio como resultado el libro La búsqueda constante del paraíso en Pedro Páramo de Juan Rulfo, publicado en español por la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing.

 

A continuación, reproducimos el último capítulo de este libro, “Análisis de la versión china de la obra de Rulfo”, que el profesor presentó también en el Primer Coloquio Internacional Chino Mexicano, organizado por el Seminario Universitario de Estudios Asiáticos de la UNAM en octubre de 2014.

 

POR ZHENG SHUJIU

 

Existen temas o problemas en la traducción de las obras en español al chino. En primer lugar la traducción de nombres y apellidos de escritores   hispanoamericanos: como Gabriel García Márquez, que se traduce sólo como Márquez, Llosa en lugar de Vargas Llosa, o Alfredo Bryce Echenique al que sólo le conservan Echenique. Todos estos errores ya comunes y corrientes provienen de la mala traducción y mal entendimiento de los hispanistas, y consisten en haber confundido el apellido paterno con el materno. Tal vez podríamos echar la culpa a la cultura china, porque no llevamos sino un apellido, generalmente el de la familia paterna.

 

El año 2011, tras ganar el Premio Nobel de Literatura, Vargas Llosa, a invitación de la Academia de Ciencias Sociales de China, visitó Shanghai y Beijing. En la mesa redonda entre el escritor peruano y unos escritores chinos tan relevantes como Mo Yan, también ganador del Nobel para el año 2012, todos los escritores chinos lo trataron llamándole Sr. Llosa, y él se extrañó mucho aunque no entendía el chino. Menos mal que los dos intérpretes son de mi facultad y lo traducían como Vargas Llosa en chino.

 

Como profesor de español y de literatura hispanoamericana siempre le pido a mis alumnos tanto del grado como del postgrado que de ninguna manera se les ocurra mencionar a los escritores arriba mencionados como Márquez o Llosa, porque, para subrayar y hasta para exagerar, ellos son hijos “legítimos” con padres también “legítimos”. Llamarles de tal manera sería un error imperdonable e inaceptable.

 

Acerca de la traducción al chino de los títulos de las obras literarias del continente hispanoamericano no había menos errores (digo había porque realmente ahora existen menos problemas). Luego de un análisis hemos podido deducir la clave: se interpretaron frases de manera literal. Por ejemplo, Al filo del agua de Agustín Yánez se tradujo en un principio como Encima del filo del agua. El título merece una aclaración: nos explica una nota del autor que se trata de una expresión campesina que se refiere al comienzo de una lluvia, o a la inminencia de algo. El la cultura china, también contamos con expresiones similares: El viento que azota la torre anuncia una tempestad inminente. Finalmente el título se tradujo como La inminencia de la tempestad.

 

Como agua para chocolate, la obra de Laura Esquivel, se ha traducido al chino Como el agua en / para el chocolate. Parecía fiel la traducción a su título original, pero en chino no se entendía nada de lo que significa la traducción. Las frases Apasionado por / con el chocolate o Los amante con / de chocolate son traducciones menos literales y bastante comerciales, pero más cercanas a la idea original de la obra. Es una expresión que implica la emoción o la pasión de la gente. Después aparecieron otras versiones como La pasión o La leña en llamas.

 

La casa de los espíritus, de Isabel Allende, se traduce como La casa de los fantasmas, pero luego vi una película adaptada de la misma novela bajo el título de La hacienda de los espíritus y me pareció más adecuada la traducción.

 

“La vida no es muy seria en sus cosas”, un cuento no incluido en El llano en llamas de Rulfo, se tradujo primero como “La vida no es tan seria”). Sin embargo, leyendo y releyendo el cuento nos damos cuenta de que la misma expresión aparece dos veces, y siempre relacionado con la muerte, primero con la del marido ya “difunto”, y luego con la misma suerte de la protagonista del cuento. Que si vida no es seria, ni rigurosa, que no corresponde, podrá ser caprichosa, poco responsable. En chino tenemos una expresión: “La vida es voluble” o “La vida es caprichosa”, traducción que se aproxima más al sentido de la frase en español.

 

Hay que reconocer que la traducción de una obra literaria es un trabajo nada fácil, y muchas veces nos pide leer detalladamente el relato para encontrar una adaptación adecuada y fiel a sus sentido original.

 

Francamente, la versión china de Pedro Páramo del profesor Tu Mengchao es una traducción de buena calidad en cuanto a la fidelidad al texto de origen. Ello se debe a que el traductor había hecho primero sus estudios universitarios de chino, y luego el aprendizaje de español en mi universidad, con un buen manejo de ambas lenguas. Sin embargo, no está exenta de errores graves, no aceptables, desde el punto de vista de investigación literaria de la obra de Rulfo.

 

Hay que reconocer que la traducción se considera como la segunda creación o recreación de una obra literaria que demanda, por parte del traductor, una excelente comprensión y un estudio detenido del contenido y estilo lingüístico del texto original, a la vez que se necesita un buen manejo de la lengua de destino de la traducción, que consiste en un trabajo académico arduo. Siempre pensamos que al traducir una obra literaria se requiere el respeto y veneración del traductor, sobre todo cuando se refiere a alguna obra clásica como Pedro Páramo.

 

Errores por incomprensión

 

En los trabajos de traducción una buena parte de los errores cometidos por el traductor suele tener que ver con la mala comprensión, o por el descuido, o por falta de conocimientos de otras culturas, o por otras razones no siempre justificables. En la traducción china de Pedro Páramo encontramos también errores de estas variedades.

 

Un primer ejemplo aparece en la siguiente frase:

 

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. [1]

 

El traductor había cometido el error por la mala comprensión de “un tal Pedro Páramo” por “tal vez Pedro Páramo”. Además sabemos que en este caso el adjetivo “tal” contiene indudablemente un sentido peyorativo o despreciativo cuando el hijo menciona el nombre de su padre, a quien le guardaba rencor por parte de su madre Dolores preciado.

 

Y tu madre se fue:

—Hasta luego don Pedro.

—Adiós Doloritas.

Se fue de la Media Luna para siempre. (p.10)

 

Con la narración de doña Eduviges, mejor amiga de Dolores, el lector está bien enterado del mal tratamiento que recibía Dolores en la vida matrimonial con Pedro Páramo, quien, apenas contraído el matrimonio, ya estaba dispuesto a abandonar a su esposa, junto con su hijo recién nacido, después de quitarle toda su fortuna. Por eso al saber que Dolores quería visitar a su hermana, dijo que “No faltaba más, doña Doloritas. Ahora mismo irá usted a ver a su hermana. Regresemos. Que le preparen sus maletas. No faltaba más.” Así era cómo el marido y padre abandonó a su mujer e hijo.

 

No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio… El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro. (p.7)

 

Este mismo fragmento, la traducción de Tu Mengchao aparece de este modo:

 

No vayas a pedirle que haga algo por ti, lo nuestro, quiero decir, lo que estuvo obligado a darnos, tienes que cobrárselo.

 

Se puede decir que la pérdida del paraíso para Dolores Preciado ha sido causada con el matrimonio con Pedro, pues el interés de éste es únicamente económico. Para librarse del demonio de Pedro, Dolores decide irse de Comala sin olvidar sus hermosos recuerdos sobre su pueblo, su Paraíso. No creemos que lo que quería pedir Dolores a Pedro fueran cosas materiales, sino más bien algo sentimental, una deuda sentimental que Pedro nunca podría devolver. Razón por la cual ella utiliza el pronombre neutral “lo” para indicar algo especial.

Un último fragmento de este tipo es el siguiente:

 

—Me cruzaré de brazos y Comala se morirá de hambre. Y así lo hizo. (p.149)

 

La versión de este mismo traductor dice:

 

Siempre que me cruce de brazos, Comala se morirá de hambre.

 

Lo que dijo Pedro Páramo no constituye una oración condicional sino una decisión tajante, porque él mismo ya estaba dispuesto a llevarla a cabo, porque luego se añade: “Y así lo hizo.” Ante la muerte de Susana , y viendo a la gente reunida para formar una “fiesta” durante el duelo y entierro de ella, Pedro Páramo, ofendido en lo más hondo, toma una posición agresiva, vengativa y decide dejar actuar y morir la aldea. Con la muerte de Susana muere la voluntad del cacique, y con la voluntad de éste, muere el pueblo de Comala.

 

Errores cometidos por la diferencia cultural

 

Cada pueblo tiene su propia cultura, no siempre identificada con otros pueblos. Entonces el aprendizaje de una lengua extranjera no se trata solamente del manejo del idioma, sino también de conocimientos culturales e históricos de ello. La cultura china, que se remonta a seis mil años de escritura, cuenta con sus peculiaridades culturales y hay que prestar mucha atención al traducir obras de otras culturas. Tomemos unos ejemplos:

 

Y así poco a poco la cosa se convirtió en fiesta. (p.148)

 

Tu Mengchao lo tradujo:

 

Aquí se organiza un Miaohui.

 

Miao es, en la cultura china, un tipo de templo donde se venera los antepasados para rendir homenaje. Miaohui era y lo es todavía un tipo de ferias con fechas fijas celebradas dentro o alrededor del Mia, hábito que se conserva hasta la fecha. Pero Miaohui se emplea sólo para el budismo, no tiene nada que ver con la iglesia católica ni la mezquita islámica. No creo que se pueda utilizar el termino en México, donde no se ha establecido esa tradición cultural y religiosa.

 

Veamos un último ejemplo de incomprensiones culturales:

 

Entonces hasta dentro de ocho días, señores, he tenido mucho gusto en conocerlos. (p. 128)

 

Esta es una expresión en español, en la que los días se cuenta desde el hoy. También se puede decir dentro de una semana o de hoy en ocho días. Sin embargo, en China tenemos otra forma de expresar la misma idea, el mismo día de la semana que viene o siete días después. La traducción era: “después de ocho días.”

 

Como investigadores de la obra de Juan Rulfo, procuramos combinar la investigación y la traducción de la novela Pedro Páramo analizando unos errores cometidos por la mala comprensión, por falta de conocimientos culturales y por el “descuido” en la estructura narrativa del relato. Sería una forma ideal una combinación entre el investigador y el traductor al tratar una obra clásica como el caso de la novela rulfiana.

 

 

 

[1] Todas las citas se la obra son sacadas de: Juan Rulfo, Pedro Páramo. México: Fondo de Cultura Económica, octava reimpresión, 1991. La versión china de la que parten los comentarios es del hispanista Tu Mengchao (2013).

 

*FOTO: Esta novela de Juan Rulfo ha sido traducida a más de 20 idiomas. En la imagen, el autor en los años 80./ Especial.

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