Poemas

Nov 10 • destacamos, Ficciones, principales • 1157 Views • No hay comentarios en Poemas

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POR CARLOS VICENTE CASTRO

Cubo

Este cuarto sin salida, armado para atrapar
como se atrapa a los puercos salvajes, cerrando
poco a poco sus alternativas con bardas que los aprisionan
en tanto siguen tragando como puercos y pensando como
puercos insaciables con el hocico hozando en el fango
y otra barda más es puesta lentamente, el aire
sarcástico no omite burlas y les ponen otra pared
hasta que deambulan habituados al encierro, así husmeo
pequeñas ideas rotas, basura, ropa tirada, una bandera
detrás de la puerta, un blanco con dardos de dos países
que no son el mío y la noche cerca hoy, mañana también,
hasta que me acostumbro a no ver ni el patio.

 

Devaluación

Mamá nos dio la noticia:
entre los documentos
abandonados de mi abuelo
descubrimos cómo había abierto
cuentas de ahorro

 

para mí y mis hermanos al nacer.
Tendría yo ahora poco más
de 23 mil pesos de antes
más los intereses
si el banco donde depositó
todavía existiera
y si Salinas de Gortari
no hubiera borrado
tres ceros al peso.
Hace cinco meses
me asaltaron y golpearon

 

dos motociclistas
para llevarse mi celular,
y tres meses después alguien
me robó el auto en el centro,

 

todo a plena luz del día.
En aquella época,
con 17 mil te comprabas
un bocho nuevo, agrega mi papá,
mientras cada uno se pregunta
hasta dónde puede llegar
nuestra pobreza.

 

Yo he hablado con Dios
Contrario a lo que cualquiera creería, no ha sido
porque soy buena persona. Dios me habló,
me dijo que soy una basura en el medio de la calle,
una brisa pasajera y molesta en su pequeño diario
donde escribe las faltas de los millones que entretienen
su carencia de amor. No he querido ser irrespetuoso
porque Él siempre tiene la razón. Y no es ironía, o la ironía
viene después: yo podré desgranarme los cabellos
argumentando en contra, flagelarme, echar reparos
y sin embargo al final, si deseo un dormir tranquilo,
la sonrisa de mis padres a la hora de la cena, el aprecio
de mis hermanos y sobrinos los domingos de parque,
no hay de otra: he de aceptar esta culpa como los débiles,
mostrar mansedumbre, aunque por dentro, muy oculto
detrás de una arteria oscura, piense en cómo salir de esta.

 

4 am
Son las cuatro de la mañana y escribo
porque justo en este momento puedo
decir que escribo a las cuatro de la mañana.
No quiero dormir, aunque mientras tecleo tengo los párpados cerrados
como un muerto que todavía lo ignora.

 

A campo traviesa
Oímos narcocorridos en la camioneta del comandante:

 

a campo traviesa nos dirigimos a comer unos tacos.
Nos siguen de cerca uniformados con chalecos antibalas
y rifles de un calibre que no sabría describir.
La Lobo negra blindada surca las calles
como un Boeing 747 entre las nubes.
Nada, ni los semáforos la detienen.

 

 

FOTO: “Este cuarto sin salida, armado para atrapar…” Un visitante observa hacia el exterior desde el mirador “La Cornisa” del edificio Sears en Chicago, Illinois, Estados Unidos, durante la presentación de este atractivo turístico, formado por un cubo de vidrio y acero. Foto del 1 de julio de 2009./Kamil Krzaczynski / EFE

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