Conversaciones: Lo complejo de la intimidad

Nov 23 • Escenarios, Miradas • 4124 Views • No hay comentarios en Conversaciones: Lo complejo de la intimidad

POR JUAN HERNÁNDEZ

 

El director Martín Acosta llevó a escena la obra Conversaciones, versión teatral del

dramaturgo barcelonés Jordi Galcerán sobre el guión de la película Conversaciones

con mamá, del argentino Santiago Carlos Oves (Buenos Aires, 1941-2010),

estrenada en 2004.

Una puesta en escena realista, cuyo valor radica en la revelación de la profunda

intimidad entre una madre de 84 años y su hijo, quien vive sus cincuentas. En

la sencillez del lenguaje de la obra radica, precisamente, la complejidad de la

reflexión acerca de la existencia.

El texto adaptado al teatro pone en relación dos formas de estar y de ver

el mundo, el de la madre, una mujer que vive sus últimos años con una gran

claridad y equilibrio, sin ataques emocionales o melodramáticos sobre el acontecer

cotidiano, y la del hijo, quien concentra toda su energía en resolver los problemas

prácticos que la vida le presenta (mantener su estatus económico y el de su familia

luego de perder el empleo).

Más allá de la anécdota, la obra de Oves convoca al espectador a escudriñar

en estas dos ventanas desde las cuales se pueden observar dos mundos. En la

madre encontramos un humor sarcástico; ella se ríe de los problemas que al hijo

le atormentan, segura de que nada de aquello aparentemente complejo de la vida

práctica lo es y consciente de que el valor de la existencia radica en la apreciación

de las cosas simples.

Con esa claridad, la madre ostenta un espíritu mucho más apasionado que

el del hijo “enajenado” que vive apesadumbrado por su situación económica. La

madre disfruta cada respiro, se enamora, reflexiona sobre el hambre, la igualdad y

la justicia, abonando a una cierta ideología de izquierda o marxista; mientras que

el hijo se mantiene sobre una línea de pequeño burgués.

De lo que ningún espectador puede escapar es de la fuerte liga emocional con

la figura materna. ¿Complejo de Edipo?, como lo clasificó Freud. La pareja madre-

hijo establece una relación que de algún modo escapa a cualquier explicación

racional. Existe un código afectivo insuperable, que no se rompe y se mantiene

hasta más allá de la muerte. El hijo adulto vuelve a su infancia y al útero materno.

La madre se levanta en esa relación con un poder absoluto: es la creadora.

Martín Acosta domina este lenguaje. Es un director que conoce el laberinto

de la intimidad emocional y sabe revelar sus misteriosos caminos. Su dirección es

impecable pues es un experto en esta manera de acercarse al hacer del teatro, en

espacios breves, con elencos reducidos, en donde el detalle es el fundamento de la

efectividad dramática.

La relación director-actor se hace evidente. Mercedes Pascual, actriz de amplia

trayectoria y parte del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro, crea un

personaje empático, con el cual establece un diálogo que involucra a la audiencia

emocionalmente en el drama.

Por otro lado Roberto Soto mantiene ese mismo nivel en la construcción de

su personaje y, de esa manera, se establece la serie de “conversaciones” entre una

madre y un hijo que representan, cada uno, a dos cosmos distintos, unidos por un

cordón indisoluble: el de la relación psico-afectiva.

La propuesta escénica de Martín Acosta se inscribe dentro de la tradición de

un teatro realista; no hay en el texto ni en el montaje una intención de complejizar

conceptos o de “renovar” el lenguaje. El objetivo es revelar en la sencillez de lo

cotidiano la complejidad misteriosa de la condición humana.

Con este montaje Martín Acosta y la Compañía Nacional de Teatro ofrecen un

homenaje a la actriz Mercedes Pascual, nacida en Madrid, España, en 1930, quien

vive en México desde que tenía 9 años de edad. Sin duda es una de las grandes

figuras de la escena mexicana.

La actriz se luce en esta puesta en escena abarcadora de lo humano,

profundamente conmovedora y, sin evadir el sentido trágico de la existencia,

increíblemente divertida.

 

Conversaciones se presenta en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque

 (atrás del Auditorio Nacional) jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00

 horas y domingos a las 18:00 horas; hasta el 15 de diciembre.

 

Fotografía: Mercedes Pascual y Roberto Soto, los actores de la puesta en escena/SERGIO CARREÓN IRETA CORTESÍA CNT.

 

 

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