Los errores de Dios

Mar 9 • destacamos, Lecturas, Miradas • 391 Views • No hay comentarios en Los errores de Dios

 

La novela apareció en 1924 durante el surgimiento de los nacionalismos en Europa; La rebelión, de Joseph Roth, expone la pérdida de fe en el Estado y la justicia

 

POR BENJAMÍN BARAJAS
La rebelión es una novela de Joseph Roth (1894-1939), reeditada en 2019 por la editorial Acantilado, con una excelente traducción de Feliu Formosa. La obra apareció por vez primera en 1924, justo cuando se fortalecen los estados totalitarios cuyos propósitos son, entre otros, controlar la vida privada y pública de los individuos, para la realización de sus proyectos nacionalistas, como sucedió en la Alemania nazi, la Unión Soviética y la España franquista.

 

Joseph Roth presenció el derrumbe del imperio austrohúngaro, el triunfo de la revolución rusa de octubre y el ascenso del nazismo. La mala salud, acentuada por su alcoholismo y el sentimiento de destierro, provocado por la persecución nazi de los judíos, contribuyó a acentuar en él un fundado derrotero trágico que culminó con la muerte de su familia en un campo de concentración, incluida su mujer, quien fuera sacrificada en nombre de la eutanasia, para eliminar a los enfermos mentales de la nación alemana. Él mismo muere de un infarto a los 45 años en París.

 

Joseph Roth, al igual que otros escritores centroeuropeos como Franz Kafka, Robert Musil y Stefan Zweig, absorbió las tensiones de los conflictos armados y vivió entre los seres que habían padecido sus consecuencias. Es el caso de su personaje Andreas Pum, quien es un veterano de guerra, con una pata de palo y una condecoración en el pecho que lo llena de orgullo, porque considera que el gobierno es sabio y benevolente, pues le ha concedido un permiso para tocar un organillo musical y vivir de la caridad pública.

 

En este contexto, la novela marca el proceso de la pérdida de la fe de un hombre que cree en la solvencia moral del Estado y sus órganos de justicia, ya que, pese a su corto entendimiento, supone que Dios instruye a los líderes de las naciones para que sean magnánimos con la generalidad humana, y el mundo se rige por una especie de armonía similar a los ritmos de su cajita musical.

 

Pero este sueño pronto se desvanece al tropezarse con la justicia de ruedas dentadas del Estado burgués, que le quiebra la conciencia, dinamita sus principios y mina su amor a Dios. Así, la criatura antes ingenua pareciera renacer de sus escombros para maldecir a la divinidad. Ahora, el indulgente Andreas Pum ha consumado su rebelión interior y, al igual que Job o Drácula, reniega de Dios y exhibe su incapacidad para poner orden en sus miles de mundos, cuya tarea desempeñan muy mal sus esbirros y, en consecuencia, le exige que lo mande al infierno.

 

Desde luego, la trama de la novela ha sido tejida magistralmente para que el personaje (y el mismo lector) confunda realidad y ficción, y el juez y sus acompañantes que lo interrogan en una sala ruinosa del tribunal, rápidamente se transforme en una corte celestial.

 

Desde luego, La rebelión asume la atmósfera de El proceso y El Castillo de Kafka, pero también es un claro antecedente de las obras existencialistas que habrán de florecer a lo largo del siglo XX, tal es el caso de El extranjero de Albert Camus.

 

 

 

FOTO: El escritor austriaco Joseph Roth y su esposa Friederike Reichler, quien falleció en un campo de de concentración nazi. Crédito: Tomada de  JOSEPH ROTH, WILHELM VON STERNBERG, KIEPENHEUER & WIRTSCH, 2009

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