Mané o del aliento

Nov 16 • destacamos, Ficciones, principales • 2294 Views • No hay comentarios en Mané o del aliento

POR JESÚS RAMÓN IBARRA

como el que se levantó para honrar la primera brisa de la tierra…

S. J. Perse

 

ASUME EL DIOS HENCHIDO

su posición de ángel armado hasta las alas

Al centro del vértigo

en la corona argenta de la fiebre

El Dios henchido boquea una plegaria

Levanta

un reniego de diábolos

Somete el cuerpo de La que canta

Y la desnudez de un pubis que administra

sombra en partes iguales

a su legislatura de niebla

A La que canta

el Dios henchido también la llama Negra

Y siembra

en su cuerpo de sílex

Las huellas de dos pies errantes

 

 

 

TE LLAMARÁS LA QUE CANTA 

 

La que traslada boleros de un tizne a otro de la vida

La que depone lágrimas

La que suelta la voz como paloma a orillas del diluvio

 

Te llamarás La que canta

Y en tu voz no habrá grietas

Sólo el milagro de un hombre oculto entre tus dientes

Dispuesto a ser devorado

 

 

 

FINGE LA LUZ SER AGUA EN LOS OJOS DE LA QUE CANTA

Finge el extrañado reposo de la vigilia

El retenido cauce del parpadeo

Finge la luz el remanso de una lágrima

al filo de la nota

Finge rebasar sus márgenes y asumir la potestad

de la piedra que brilla al fondo del cuenco

 

La luz en los ojos de La que canta

Actúa el deseado papel de océano

Y se concentra en un bolero

en una samba nada sumisa

En un tango hecho de niebla

dispersa

en calles que ya no existen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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