Los zapatos de Imelda Marcos

Mar 8 • Ficciones • 2983 Views • No hay comentarios en Los zapatos de Imelda Marcos

 

NATHALIE QUINTANE

 

I

 

Los zapatos de Imelda Marcos ocupan el espacio de un tren, de un transatlántico, de un avión supersónico.

 

Al volver a su país, Imelda Marcos preguntó: ¿Dónde estaban sus zapatos? ¿Dónde podían haberse metido? ¿Qué han hecho con ellos? ¿Qué ha sido de ellos?

 

Todas las mañanas, Imelda Marcos conversa consigo misma — ¿Cuál ponerme de entre todos?

 

Todas las tardes, Imelda Marcos expone sus zapatos a los rayos del sol poniente — que tengan el poder de llevarme hasta el fin del mundo.

 

Ciertos zapatos de Imelda Marcos vienen muy bien como sombrero.

 

Imelda Marcos cambia de zapatos cuando se levanta de la mesa.

 

Grasa de gato fabrican para lustrarlos.

 

Imelda Marcos duerme con zapatillas de orillo. A veces, durante la noche, una zapatilla se pierde al fondo de su cama. Se encuentra un pie desnudo por la mañana.

 

Cuando un zapato cae de lado al quitárselo, lo endereza inmediatamente.

 

Imelda Marcos lloró cuando perdió sus tacones malvas.

 

Imelda Marcos tiene una colección de calzadores de cuerno, de caoba, de laspilázuli, de marfil y de ébano.

 

II

 

El zapato se llama zapato

El zapato se llama zapato,

Incluso cuando el viento cambia

El zapato se llama zapato,

 

Incluso después de un tifón,

Incluso antes de un tifón,

El zapato se llama zapato,

 

Incluso cuando los confetis

Caen

En un desorden imprevisible,

El zapato se llama zapato,

 

El zapato se llama zapato,

Porque el agua corre, e incluso

Si la definición del segundo es más larga que el segundo,

 

El zapato se llama zapato,

 

Aunque las uñas crezcan, aunque los dientes caigan,

El zapato se llama zapato,

 

Incluso cuando cierro un ojo,

El zapato se llama zapato,

Incluso si mi perro ya no responde cuando lo llamo,

El zapato se llama zapato,

 

Incluso cuando un gato tose

Comiendo hierbas.

 

Traducción de Octavio Moreno Cabrera

Los textos anteriores proceden del libro Chaussure (P.O.L., París, 1997), de la escritora francesa Nathalie Quintane (1965), de quien la nueva editorial CabezaPrusia, de Puebla, publicará próximamente Una americana, título aparecido en su edición original en francés en 2001.

 

*Fotografía: Nathalie Quintane, escritora francesa/Especial.

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