Nuevas creaciones

Sep 5 • Miradas, Música • 1542 Views • No hay comentarios en Nuevas creaciones

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Durante los próximos años los amantes de la música estarán a cargo de revisar las tendencias melódicas que se generaron gracias a la pandemia

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POR IVÁN MARTÍNEZ 

Es difícil decir por ahora en qué momento nos encontramos ante la crisis por la pandemia, pero hemos pasado ya varias etapas: algunas de luto, algunas de hartazgo y agotamiento, algunas —al principio— de una sobreoferta de contenidos digitales, otras de mucha incertidumbre; en cuanto a la vida musical, incluso me referí aquí hace una semana a una especie de seguridad que daba el que algunas instituciones retomaran, en orden, un tipo de actividad regular.

 

 

Es demasiado pronto todavía para decir cuáles serán los resultados e impactos de ella cuando salgamos y evidentemente igual de apresurado sería decir si lo que se ha creado ha sido suficiente, si ha sido bueno, si perdurará con el tiempo. Incluso si quedará en la memoria como algo ligado a ella.

 

 

Lo que hoy se diga sobre El pájaro de fuego de Stravinsky, sobre El Mandarín maravilloso de Bartók o sobre El amor de las tres naranjas de Prokofiev en relación con la crisis de hace un siglo provocada por la llamada gripe española, en medio de la cual se crearon, es mera anécdota.

 

 

¿Así será en veinte, cincuenta o cien años cuando se hable de la música de hoy? ¿Seremos una anécdota? ¿Habremos de poder, para empezar, hablar sobre una música del 2020? Llevamos cinco meses encerrados y hemos hablado de conciertos, de cómo será la vida profesional de los ejecutantes, de la salud del público que va a escucharlos, y hasta de los repertorios que podremos o no escuchar en vivo los siguientes meses, pero poco de quienes escriben lo que escuchamos.

 

 

Hace unos días, en una reseña sobre el libro Música en 1853: la biografía de un año (Acantilado, 2019, traducción al español), de Hugh Macdonald, el crítico literario Cristopher Domínguez Michael precisaba sobre la cantidad de información detallada que hay y se reúne ahí sobre la vida de los compositores y que permiten recrear aquellos doce meses. Cuando se escriba la biografía musical de éste, ¿será un breve haiku contándonos que vivimos encerrados tocando la música de Bach?

 

 

Recuerdo obras que se estrenaron al inicio y se escucharon por internet: en Filadelfia con su orquesta, en Nueva York con la Chamber Music Society de Lincoln Center y en Berlín durante la breve serie de conciertos de cámara que brindó la Filarmónica: las tres eran obras ya programadas. De lo creado durante el encierro, recuerdo una breve ópera para ser cantada en zoom y un musical grabado para verse en youtube. En México, en unos días se estrenará una obra de Alexis Aranda para la Orquesta Sinfónica Infantil de México, cuyo “campamento” se lleva a cabo virtualmente en estas semanas. No ha habido mucho más. ¿Se estudiará en el futuro también el por qué?

 

 

Van cuatro ejemplos que, auguro, sobrevivirán:

 

 

Presentado por la American Composers Orchestra, Alejandro Basulto (1984) estrenó Remedios para el sueño, para oboe solo, que tocó Alecia Lawyer; una serie simpática y atractiva de piezas de carácter (son cuatro movimientos: Remedio para el insomnio, Remedio para las piernas inquietas, Remedio para el hablar nocturno y Remedio para el falso despertar) que habrá que escuchar luego con otro intérprete que las retome en una lectura más relajada y natural, menos apresurada y estrecha; donde se permita disfrutar más ciertas rítmicas, tan expresivas, que existen siempre de manera muy particular en la música de este compositor yucateco.

 

 

El director y contratenor Iván López Reynoso, quizá la figura mexicana que más presente ha estado estos meses, primero desde su casa, luego en Aguascalientes como director huésped, brindó dos estrenos: en uno de sus recitales donde se acompañó a sí mismo, de la canción Introspección, de Arturo Rodríguez (1976); como todo lo de este compositor, muy reconocido por su música para cine y televisión pero también por piezas orquestales que gozan de mucha popularidad, se trata de una pieza muy lírica, neorromántica, y escrita con un sentido armónico muy original y propio, con un arco estructural muy emotivo y transparente; un vocalizo que, como aquel de Rachmaninoff, seguramente será escuchado en múltiples versiones.

 

 

Luego, de Georgina Derbez (1968) presentó Still ist die nacht; este lied, inspirado en aquel de Schubert, se difundió por el videoclip preparado por Diego Román, donde a López Reynoso le acompaña el pianista Fernando Saint Martin (espléndido e intuitivo como siempre que se le escucha acompañando cantantes). Se trata de una canción de un carácter más obscuro que otras obras más conocidas de Derbez; muy directa en su tratamiento emotivo y en su presentación formal. Mantiene el poema de Heine, en un trabajo muy sofisticado de vocalidad, lo que me recuerda que el terreno en que más disfruto la música de esta compositora es el de la música vocal; y en formas cortas.

 

 

Dejo al final, con especial respeto, Táami Omahua, que tocó Jorge Martínez-Rios, el reconocido integrante del Cuarteto La Catrina. Se trata quizá de la última pieza que dejó el compositor Marco Aurelio Alvirez (1972-2020), quien murió hace unas semanas. Dejo sus propias palabras, que escribió como introducción a su generosa obra para viola: “Música de cuarentena num. 56: tengo la dicha de contar con la amistad de Jorge Martínez-Rios, quien es un musicazo, un artista. Con él los chistes de viola se acabaron. La viola es un instrumento con el que me identifico mucho pues tiene una tesitura especial y el grueso de sus cuerdas le da un sonido muy especial, me emocionaba mucho escribir un solo para Jorge y les prometo esta miniatura es la probadita de más que vendrá para él, escucho tocar esta pieza en su viola y le encuentro sentido a trabajar y escribir música. Mi estimado amigo, esto es un prueba de hacer arte. “Táami Omahua” significaa en rarámuri “fiesta de músicos”, eso hay cuando colaboras así.”

 

FOTO: Fotograma de la presentación Still ist die nacht, un lied de Georgina Derbez. / Especial

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